viernes, 9 de octubre de 2009

¿CÓMO LLEGA LA PORNOGRAFÍA AL ORDENADOR DE NUESTROS HIJOS?


La lucha contra la pornografía infantil es una de las principales actividades de las fuerzas de seguridad, que se afanan en intentar que esas redes de delincuentes no consigan sus propósitos, que no son otros que hacer dinero a costa de nuestros hijos, ya sea vendiendo imágenes de niños desnudos o haciendo chantaje a los afectados.Parece claro que la pornografía, legal e ilegal, es uno de los grandes atractivos de Internet. La mayoría de las personas consulta, ha consultado o consultará, ya sea de forma esporádica o continuada, páginas pornográficas. Para llegar a la pornografía hay dos caminos: buscarla o que te encuentre. A quienes la buscan nadie les engaña, porque saben donde se meten.
Sin embargo, la pornografía también nos busca, a nosotros y a nuestros hijos, de muy diversas formas. Una de las más habituales es que se nos ofrezcan fotos o videos de todo tipo. Estas imágenes, si son de menores son ilegales y los implicados pueden acabar en la cárcel. Esta pornografía se diferencia de la que se ofrecen en televisión o los medios impresos en que es mucho más fácil de conseguir. Cualquier niño puede visitar una web de estas características a no ser los padres hayamos tenido la precaución de instalar un filtro.
Impartiendo una charla hace una semana en un colegio a las afueras de Madrid los padres me preguntaban con insistencia y preocupación por estos filtros y su utilidad. Yo les expliqué para qué sirven y algunos de ellos mostraron allí mismo su disposición de instalar uno de forma inmediata.
Lo cierto es que los temas relacionados con la pornografía, son uno de los que más me preguntan en los colegios cuando damos una charla a través de Adicciones Digitales (http://www.adiccionesdigitales.es/). Siempre les recomendamos que tengan un buen filtro. Pero aunque el filtro es una gran ayuda, como toda obra humana no es infalible. Sin embargo, mediante la instalación de estos sistemas de filtrado podemos evitar muchos problemas que nos pueden surgir en caso de que nuestros hijos entren en páginas que nosotros consideremos que no son adecuadas para ellos, ya sean de tipo pornográfico, racista o aquellas otras que incitan y promueven la anorexia o la bulimia.
En estas situaciones no podemos olvidar que muchos adolescentes, que manejan Internet con gran soltura, están ávidos de ver material sexual y pueden encontrar todo el que quieren sin restricción alguna. De ahí la función de los filtros, que deben ser administrados por los padres porque si los hijos tiene acceso a cambiar la configuración de esos sistemas de filtrado no habremos logrado nada.
No olvidemos que muchos de estos chavales sienten un gran alivio de pensar que sus padres no saben de informática ni la mitad que ellos; y esa, precisamente, debería ser una de nuestras grandes preocupaciones como padres. Era una de las inquietudes que me comentaban los padres y madres del colegio antes citado y para la que sólo hay una posible solución satisfactoria: educar a nuestros hijos en la responsabilidad y que sepan tomar sus decisiones de forma coherente con los valores que les estemos inculcando en casa.
No podemos olvidar que Internet tiene grandes riesgos para nuestros hijos, igual que tiene muchos beneficios. Pero lo cierto es que hay riesgos en casi todo lo que pueda hacer o encontrarse sin buscarlo un niño o un adolescentes. Los padres debemos ser conscientes de la situación y estar pendientes de ellos para enseñarles a detectar, prevenir y manejar esos peligros cuando aparezcan; el reto es ayudarlos desde muy temprana edad, para que ellos pueda decidir con un criterio ya formado.
La lucha contra la pornografía
La pederastia existía antes de Internet y, sin embargo, la Red le ha dado nuevas alas. No deja de crecer el número de webs con material ilegal, a pesar de los esfuerzos de las diferentes fuerzas de seguridad de España y del resto de los países occidentales. La policía calcula que cada día se crean 500 webs de pornografía infantil en todo el mundo.
Internet, desgraciadamente, es una herramienta mágica de los pedófilos. Claro que también es la mejor arma para localizarlos, identificarlos y detenerlos.Muchos de estos sitios ilegales son encontrados por la policía gracias a internautas anónimos que denuncian su existencia. España es una de las naciones de la Unión Europea donde mayor cantidad de este material se descarga.
También las empresas que alojan las páginas web parecen haber tomado cartas en el asunto. Algunas ya llevan varios años fiscalizando a fondo las páginas personales gratuitas que albergan en sus servidores, porque desde que se empezó a generalizar el uso de Internet en esas páginas se han camuflado miles de sitios con pornografía, en muchos casos infantil.
Hoy en día, el problema ha dejado de ser nacional para convertirse en global. Nos enfrentamos a una situación que no conoce fronteras. Últimamente se ha detectado que empiezan a aparecer fotos de niños con ojos rasgados y, cada vez en mayor proporción, con rasgos eslavos. Esto se produce porque en muchos de esos países la población vive en la miseria, de lo que se aprovecha el mundo del crimen. Lo habitual es que esta pornografía llegue a nuestro ordenador a través de correo basura, no deseado. Se calcula que al menos un tercio del correo basura que circula habitualmente por la red es de contenido sexual. Sus remitentes suelen estar radicados en países del este de Europa y buscan sus clientes al azar mediante programas informáticos que generan direcciones de correo electrónico de forma aleatoria. Si queremos denunciar alguna de estas situaciones podemos hacerlo llamando al 91 582 27 51 ó 01 582 27 52.

JUAN MANUEL ROMERO MARTÍN, ADICCIONES DIGITALES


Fuente:

PRNoticias



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