miércoles, 23 de septiembre de 2009

Tips para ahorrar en el súper


La tentación de los dulces — Muchos supermercados sitúan sus golosinas cerca de la caja registradora para seducir a los clientes que esperan su turno para pagar. Pero también es común que los dulces estén distribuidos estratégicamente por toda la tienda de modo que sea muy difícil resistir la tentación de comprarlos. La sección de cereales, por ejemplo, está casi siempre situada al frente de la sección de dulces. Esto es una pesadilla para cualquier padre o madre que lleva a sus hijos al supermercado; mientras los padres están eligiendo el cereal, un producto necesario, los pequeños están llenando el carrito de las compras con los dulces que encuentran al frente.
• Si es posible, deja a tus hijos en casa para evitar comprar aquellos productos que no son saludables para ellos. Algunos padres mantienen a sus hijos ocupados con algún dulce o juguete mientras están comprando para que los chicos no quieran tener otros más de la tienda.
Cuidado con la vuelta — Muchos compradores piensan que los productos colocados al final de cada sección, cuando se va a doblar un anaquel para entrar en otro, están llenos de ofertas y precios rebajados. A veces, es todo lo contrario: el hecho de que un producto esté colocado en un lugar destacado no implica necesariamente que haya una oferta especial. Los fabricantes saben que este espacio en las tiendas es privilegiado y pagan altas sumas de dinero a los mercados para que estos coloquen sus productos allí. Ese costo lo recupera el fabricante con el precio del producto en sí… que acaba pagando el consumidor.

Hoy en día los supermercados hacen ciertos trucos casi imperceptibles para asegurarse de que gastes más dinero de la cuenta en cada visita y compres más de lo que tenías previsto en tu lista de mandados
La tentación de los dulces — Muchos supermercados sitúan sus golosinas cerca de la caja registradora para seducir a los clientes que esperan su turno para pagar. Pero también es común que los dulces estén distribuidos estratégicamente por toda la tienda de modo que sea muy difícil resistir la tentación de comprarlos. La sección de cereales, por ejemplo, está casi siempre situada al frente de la sección de dulces. Esto es una pesadilla para cualquier padre o madre que lleva a sus hijos al supermercado; mientras los padres están eligiendo el cereal, un producto necesario, los pequeños están llenando el carrito de las compras con los dulces que encuentran al frente.
• Si es posible, deja a tus hijos en casa para evitar comprar aquellos productos que no son saludables para ellos. Algunos padres mantienen a sus hijos ocupados con algún dulce o juguete mientras están comprando para que los chicos no quieran tener otros más de la tienda.
Cuidado con la vuelta — Muchos compradores piensan que los productos colocados al final de cada sección, cuando se va a doblar un anaquel para entrar en otro, están llenos de ofertas y precios rebajados. A veces, es todo lo contrario: el hecho de que un producto esté colocado en un lugar destacado no implica necesariamente que haya una oferta especial. Los fabricantes saben que este espacio en las tiendas es privilegiado y pagan altas sumas de dinero a los mercados para que estos coloquen sus productos allí. Ese costo lo recupera el fabricante con el precio del producto en sí… que acaba pagando el consumidor.
•Antes de caer en la tentación, camina por los pasillos para encontrar mejores precios.
Cambios inesperados — ¿No encuentras tu queso preferido en el estante de siempre? Con frecuencia los supermercados cambian sus productos de lugar para que los consumidores tengan que caminar más por los pasillos y comprar así más artículos. Este truco también estimula a los consumidores a probar nuevos productos que se han colocado en el lugar que ocupaban antes los productos más buscados y vendidos.
• Antes de probar un nuevo producto, verifica el precio para cerciorarte de que no estás gastando más de lo que cuesta tu producto habitual. Si ves que es más caro, tómate el tiempo para buscar el producto que pensabas comprar inicialmente.
Cafecito con aroma de… dinero — Es probable que tu supermercado sea tan agradable y cómodo que quisieras pasar el día entero ahí. Y esa es precisamente la intención, porque mientras más tiempo pases en el supermercado, más dinero gastarás. Los cafés y pequeños restaurantes instalados en los supermercados tienen el propósito de hacer que el cliente se siente a gusto, tan a gusto que no quiera irse. Otro de los trucos es tocar en los altoparlantes música suave que condiciona al consumidor a caminar más despacio y demorarse más tiempo en el supermercado, comprando más de lo que realmente necesita.
• Tómate el cafecito antes de hacer las compras y procura entrar y salir del supermercado lo más rápidamente posible.
El buen olfato — Los mercados utilizan olores agradables para estimular el apetito y el consumo. Muchas veces, entras al supermercado y ya sientes hambre debido a que en la panadería del establecimiento acaban de sacar del horno unos deliciosos dulces o pan fresco. Lo mismo sucede con la disposición de algunos productos. No es una coincidencia que el pollo asado, listo para comer, te esté esperando a la entrada del supermercado, justo cuando estabas pensando en qué vas a preparar para la cena. ¿Y aquellas muestras gratuitas de quesos o jamones? Muchos supermercados las ofrecen simplemente para estimular el apetito, confiando en que el comprador hará su parte y gastará mucho más de lo que tenía previsto.
• ¡Nunca entres a un supermercado con hambre!
•Antes de caer en la tentación, camina por los pasillos para encontrar mejores precios.
Cambios inesperados — ¿No encuentras tu queso preferido en el estante de siempre? Con frecuencia los supermercados cambian sus productos de lugar para que los consumidores tengan que caminar más por los pasillos y comprar así más artículos. Este truco también estimula a los consumidores a probar nuevos productos que se han colocado en el lugar que ocupaban antes los productos más buscados y vendidos.
• Antes de probar un nuevo producto, verifica el precio para cerciorarte de que no estás gastando más de lo que cuesta tu producto habitual. Si ves que es más caro, tómate el tiempo para buscar el producto que pensabas comprar inicialmente.
Cafecito con aroma de… dinero — Es probable que tu supermercado sea tan agradable y cómodo que quisieras pasar el día entero ahí. Y esa es precisamente la intención, porque mientras más tiempo pases en el supermercado, más dinero gastarás. Los cafés y pequeños restaurantes instalados en los supermercados tienen el propósito de hacer que el cliente se siente a gusto, tan a gusto que no quiera irse. Otro de los trucos es tocar en los altoparlantes música suave que condiciona al consumidor a caminar más despacio y demorarse más tiempo en el supermercado, comprando más de lo que realmente necesita.
• Tómate el cafecito antes de hacer las compras y procura entrar y salir del supermercado lo más rápidamente posible.
El buen olfato — Los mercados utilizan olores agradables para estimular el apetito y el consumo. Muchas veces, entras al supermercado y ya sientes hambre debido a que en la panadería del establecimiento acaban de sacar del horno unos deliciosos dulces o pan fresco. Lo mismo sucede con la disposición de algunos productos. No es una coincidencia que el pollo asado, listo para comer, te esté esperando a la entrada del supermercado, justo cuando estabas pensando en qué vas a preparar para la cena. ¿Y aquellas muestras gratuitas de quesos o jamones? Muchos supermercados las ofrecen simplemente para estimular el apetito, confiando en que el comprador hará su parte y gastará mucho más de lo que tenía previsto.


• ¡Nunca entres a un supermercado con hambre!


Fuente:

La Opinión

23/09/09

No olvides visitar

No hay comentarios:

Publicar un comentario